Para su estancia en La Habana le sugerimos
hoteles urbanos escogidos
que se ponen de relieve por su historia, arquitectura, situación o servicio,
en sus respectivas categorías.
Los hoteles que le ofrecemos en La Habana están, en algunos casos,
directamente ligados a la historia de esta ciudad y seducen por su encanto
y su arquitectura. Algunas de estas casas eran en su época palacetes
de la nobleza o casas señoriales de ricas familias de comerciantes.
Posteriormente estas casas fueron restauradas con mucho cariño y ahora
están a la disposición de los viajeros.
Hotel Palacio O'Farrill
Situación: Céntrico en el casco antiguo de La Habana, cercano al
paseo marítimo, Avenida del Puerto, con vista al casco antiguo y a
la entrada del puerto de La Habana.
Servicios: 4 estrellas, 38 habs., 3 júnior suites, 16 DBL que se pueden convertir
en triples, 1 habs. adaptada para discapacitados, restaurante, bar, internet,
servicio de habitaciones, servicio de lavandería, babysitter, tienda de souvenirs,
solarium, alquiler de coches, sala de conferencias, servicio de fax, plazas de aparcamiento
Habitaciones: Espaciosas, baño/WC, bañera/ducha, secador de pelo,
aire acondicionado, teléfono, sat-TV, minibar, caja fuerte de alquiler
Régimen: Desayuno, media pensión
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Un impresionante palacio neoclasicista en medio del casco antiguo
de la ciudad. Fue construido por una rica familia de la alta aristocracia
de la época colonial, los irlandeses Don Ricardo O'Farrill y O'Daly.
Aquí se alojan hoy en día huéspedes de todo el mundo.
La arquitectura y el diseño interior del edificio están impregnados
de las influencias de los siglos XVIII, XIX y XX. Sin embargo, lo fascinante
de este hotel no sólo es resultado de la combinación de elementos
de estos tres siglos. Su patio, cuyo símbolo característico
es un antiguo pozo, invita a sentarse tranquilamente con vistas a la maravillosa
arquitectura del edificio.
La luz natural entra en este patio a través de una cúpula
de cristal, lo que hace que se convierta en un pequeño y tranquilo
oasis en medio del ajetreo del casco antiguo de la ciudad. Desde la terraza
se divisa la parte vieja y la entrada al puerto de La Habana. Los huéspedes
vienen a esta terraza a tomar el sol.